només el que és buit té la capacitat d’omplir-se

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em segueix fent por la foscor, però sóc incapaç de dormir amb el llum encès. em passa semblant amb el soroll. cada nit, el silenci, els gats que miolen de fons, i tot aquest espai que no necessita ni vol omplir-se. són com les veus que escolto cada dia, que em xiuxiuegen però em parlen com si estiguessin lluny. algunes em miren, m’observen, i després passen de llarg. m’agrada la sensació d’estranyesa constant. l’estranyesa m’és familiar. és com quan mires un programa de televisió en un idioma que desconeixes: entens el format, saps de què va, però no entens les paraules, i t’és completament indiferent, perquè això no alterarà la sensació que estàs percebent. aplaudiments, rialles, exclamacions. tot és igual. i tot és diferent. i aquí estic. en un espai buit que no desitja que l’omplin, perquè només el que és buit té la capacitat d’omplir-se.

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fluir y los puntos de inflexión

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amo las rutinas, de hecho las necesito mucho. pero a la vez soy adicta al cambio, no soporto la estaticidad. para mí, en mi caso, la estaticidad suele ser forzada, al contrario de lo que muchas personas piensan, que es el movimiento lo que se fuerza. sin movimiento no podríamos existir. y cuando digo movimiento me refiero a muchas más cosas que el simple movimiento físico, me refiero al movimiento del pensamiento, de las emociones, de la intención, de la atención. el movimento, el cambio, genera vida. también la destruye, obviamente. pero sin el movimiento no podría existir.

muchas luchas anticapitalistas han basado su discurso en atacar el cambio, haciéndonos creer que el capitalismo nos fuerza al cambio. eso es cierto, pero a la vez no lo es. el capitalismo es contradicción constante, donde por un lado se te obliga a ser de una forma concreta para poderte explotar y jerarquizar, y te permite muy poco margen de cambio en muchas cosas, o a poder ser quien eres. y, por otro lado, se nos fuerza a cambiar de forma muy rápida. pero es un cambio que engaña. es en realidad un cambio a una velocidad absurda, es rapidez, es consumo de tiempo y de lo que podría ser un proceso, pero no lo es. el supuesto cambio que nos obliga a tener el capitalismo en realidad es enemigo de los procesos. en el capitalismo lo que cuentan son las metas, no los procesos.

amo los procesos. siempre me he considerado un proceso. no entiendo la vida sin ellos, no entiendo nada sin ellos. y es ese movimiento el que me engancha, el del cambio que no es meta, que no es forzado, que es el verdadero fluir. no ese fluir instrumentalizado por el sistema. es un fluir diferente, que se adapta, que te envuelve y que ama de verdad aquello a lo que envuelve y lo que le rodea. el fluir no agrede, como ese que nos venden en esas mierdas de discursos que enaltecen el consumo relacional. no es así. el verdadero fluir es un no-consumo, porque envuelve lo que le rodea, nuestras relaciones y se adapta a ellas porque las reconoce como existentes. odio como el sistema se hace con todo aquello que es bello para convertirlo en una mierda más para el consumo, y esta vez de relaciones, personas, emociones y cuerpos. pero quiero dejar de pensar en ese fluir, ese no es el que ahora me interesa. ahora me interesa ese otro que está más ligado a la naturaleza y el fluir de un río.

y así estoy yo. en un día de esos en que sé que mi vida va a cambiar mucho. siempre veo a los procesos sin inicio ni fin, que se enganchan unos con otros. pero hay momentos en que sí los sientes un poco más inicio-fin. son esos grandes puntos de inflexión, donde cambia de golpe la pendiente, y la ves venir, la pendiente, y te agarras fuerte porque, aunque amas esa corriente que viene, y esa pendiente, el miedo (ese gran aliado tantas veces, que me ha ayudado a cuidarme y respetarme) está allí. hablas con él. a veces miras atrás y quieres huir. pero ya está. no pasa nada. cierras los ojos y te dejas ir.

arriesgarse a afectarse

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ya no se trata de salir corriendo. se trata de arriesgarse a afectarse. se trata de estar presente, sintiendo miedo, sintiendo cierta angustia, pero estando y sentir. ¿sentir qué? esto me lo pregunto constantemente, ya no sólo es el miedo o la angustia, esperas poder sentir también otras cosas, esas que te hacen querer pertenecer a algo, a alguien, a todo un conjunto de cosas, aunque no sepas definirlas.

a mi cuerpo le asustan estas cosas. está siempre esperando a que le arranquen la poca alegría que le queda, a que lo dejen tirado en cualquier lugar. aunque ha aprendido a lamerse heridas, y a lamerse de otras formas. a mi cuerpo le sobran motivos para quedarse, aunque tiemble, aunque llore, aunque a veces todo ese sentir no le permita entender muy bien lo que está pasando.

una pausa. eso siempre me va bien. una pausa, separarme, pero no mucho, lo justo. no irme, solamente separarme un poco, para respirar, para pensar, para dejar ir, para notar como se mueve todo dentro, como se descoloca, como se coloca.

mi cuerpo a veces se paraliza, pero es distinto, ahora se para para poder sentirse, para escucharse. antes se paraba porque esperaba de algún lugar, de alguna parte, un buen golpe, de esos que te dejan sin aliento, sin pensar, con dolor.

y aquí estoy, ahora, pensando, pensándome, pensándote, pensándoos, pensándonos, pensándoles, y sabiendo que pensar ya no me duele, que pensar me libera, y que ya no quiero correr. porque quedó atrás esa época donde el corazón se hizo de piedra, para sobrevivir, y el cuerpo lloraba cada vez que quería huir. y agradezco ya no ser la misma. y agradezco poder estar aquí y sentir.

transformar/se

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vaig veure’t arribar i vaig suposar-te diferent. vaig voler-te caminar i vaig trobar dins teu un munt de camins diferents per prendre, decidir, passejar, aturar-me. paisatges dessolats, paisatges amb vistes. barrancs, muntanyes, rius, llacs i mars. alguns d’aquests camins de cop es torcen, pugen, baixen, són i estan, i esdevenen altres coses.

m’ha agradat passejar-te, conèixer-te, voler-te, estimar-te. deixar-te està sent, però, difícil, amb la por pel que comença, pel que vindrà, per tot allò que encara està per encetar, per respirar, per acariciar. i és ara quan et penso intens, mentre saber-te em relaxa, molt.

he re-trobat en mi algunes coses que havia perdut entre el 2010 i el 2014. i m’he adonat de que no les havia perdut, me les havien tret i jo les he recuperat. és complicat com una pot moure’s amb tot això quan ha desistit de verbs com són “guanyar” o “perdre”. és complicat com l’autoengany ens porta sovint a l’autoboicot. però és cert que el meu cos ha après molt a acceptar-se. no necessito utilitzar la contradicció com a religió, perquè la trobo una excusa per seguir fent merdes. simplement accepto els canvis i allò al que no arribo, i visc bé amb això.

estic canviant. com sempre. i esdevenir-me porta sent una de les meves grans aficions. en això ja vaig perdre fa temps la por, i de fet en sóc una mica addicta, ho haig d’admetre. sense transformació no hi ha wuwei. sense wuwei ja no puc ser, estar, ni esdevenir jo.

que sea mi locura una fuente de energía

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me siento extraña. no mal, extraña. tengo esa gran intensidad dentro, que no para de gritarme, que quiere salir. y a la vez tengo todo ese miedo que me bloquea y me satura. y, mezclado con todo esto, allí está la respuesta que me para, que no me permite avanzar. es una no-respuesta que me evita, que me esquiva, que me aparta. y a la vez me llama, a golpes, sin ser constante, inestable. como yo.

no sé qué pasa, ni qué me pasa, ni qué nos pasa. no sé nada. sólo sé que he aprendido a tener miedo a mi propia sinceridad, a expresar parte de lo que quiero o siento. aprendí que no tenía valor, mientras también aprendí que todo aquello que salía de mí era usado siempre en mi contra. manipulada, rebajada, desnuda, olvidada.

el miedo y la inseguridad son también políticas.

por eso sé, que aunque crea que no se me vaya a usar para nada, creo al menos que no, mi cuerpo y mi cabeza no obedecen lo que les pido: que se muevan, que reaccionen, que hagan algo con todo esto que sienten tan intensamente. pero mi cuerpo y mi cabeza están allí, discutiendo, decidiendo, intentando encontrar la razón por la cuál parece que esté jugando a un absurdo escondite. es en estos momentos en los que tiendo a inclinarme a abandonar y repetirle a mi cabeza que deje de imaginarse cosas, que deje de desear, y que deje de una vez de molestarme, que sólo quiero poder dormir, que sólo quiero poder descansar. que solamente quiero vivir en paz.

he decidido transformar esa energía en algo diferente, en algo más sensible, en algo que sienta que vale la pena. he decidido transformarla en algo que afecte y que no se desgaste ni me desgaste. he decidido transformarla en rabia no contenida, así como en mirada, abrazo, solidaridad. si el deseo puede transformarse, que sea en eso, que sea mi locura una fuente de energía.

un any trobant-te a faltar

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avís de contingut: mort, enyorança, dolor

 

avui fa un any que et trobo a faltar. i encara em dol que no fos capaç d’aguantar-te la mirada fins l’últim moment. em sap greu, només em sortia plorar. recordo especialment els últims mesos que els vam compartir tan juntes i amb tant dolor. recordo les nits sense poder dormir, els ensurts quan no et trobava, o com t’acompanyava ni que fos per menjar. i avui fa un any que m’acomiadava de tu, després de 18 anys compartint-nos. perquè poques sabien tantes coses de mi.

encara guardo la teva olor en una sola manta. no vaig ser capaç de guardar-la en cap espai més. aquell 19 de desembre de 2017 vaig col·lapsar de dolor. i a la vegada vaig poder respirar tranquil·la sabent que ja no ens perdriem més. només dir-te que vaig complir la promesa que et vaig fer en les confidències de la nostra última nit juntes on entre plors i somriures et vaig prometre que no tornaria a deixar-me aixafar mai més.

protocols i embolics de merda

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ens hem fet un embolic i ja no sabem què és fora i què és dins. ens hem fet un embolic i ja no sabem què volem quan cuidem ni què vol dir. ens hem fet un embolic i generem constantment exclusions en nom de la inclusivitat. ens hem fet un embolic i no sabem què estem fent. mai. a cap lloc. ens hem fet un bon embolic i ja no sabem qui agredeix perquè totes som aquesta merda que senyalem. ens hem fet un embolic perquè confonem ser crítiques amb criticar-nos constantment. ens hem fet un bon embolic de merda i ens fem mal. i no sabem reparar-nos, no sabem demanar-nos perdó, perquè som un embolic orgullós, que no vol baixar del pedestal, que ha creat protocols amb una suposada base crítica i no opressiva que ara són dogmes que no es poden qüestionar i que es reciten en veu alta abans de sopar, abans de cada festa, abans de cada assemblea, abans de cada missa de diumenge. ens hem fet un bon embolic. i ara a veure com ens ensortim.

constantment generem un “nosaltres” que canvia segons ens convé. estic per la multiplicitat i no crec gens en allò de que lluitar per cada una de les múltiples opressions i, per tant, per les diversitats, impliqui dividir-nos. pensar el contrari és volver-nos homogènies, i seguir perpetuant opressió. ara bé, ens hem fet un embolic i de la multiplicitat hem fet una maleïda excusa per carregar-nos-la. estem maltractant també a qui es deixa la pell. estem sent extremadament capacitistes en el procés. perquè detestem els processos i només volem resultats que ens parteixen, l’ànima. i diem que són les altres les que maltracten i mai ens mirem a nosaltres. perquè estem fetes un bon embolic.